Transcripción del episodio:

¿Alguna vez te has sentido agobiado por las tareas pendientes y dispersas por todas partes? ¡Hoy hablaremos de cómo evitar ese dolor y tener tus tareas organizadas para descifrar y tener claridad de cuándo hacer qué!

 

El Dolor de las Tareas Desorganizadas:

Mantener todas tus tareas en la cabeza o en diferentes elementos como post-its, notas en un bloc, o dispersas por la oficina es agotador. ¿Cuántas veces has olvidado algo importante porque no lo anotaste? Este desorden mental puede generar estrés, afecta a tu concentración. 

 

El Poder de la Confianza en un Solo Lugar:

 

Imagina un mundo donde todas tus tareas, desde las más simples hasta las más complejas, estén centralizadas en un solo lugar confiable. No más post-its perdidos, no más recordatorios dispersos. La confianza que ganas al saber que todas tus responsabilidades están bajo control es un cambio monumental. Este lugar confiable se convierte en tu centro de mando, tu fuente de tranquilidad en medio del ajetreo diario.

 

 La Diferencia entre una Lista de Tareas y un Flujo Organizado:

Ahora, hablemos de la gran diferencia entre tener simplemente una lista de tareas y contar con un flujo organizado. Saber cuándo tengo que hacer qué, un sistema de priorización.

Imagina un sistema donde cada tarea tiene su propio camino, desde su concepción hasta su finalización. 

 

Propongo el flujo: 

 

“Inbox” para las nuevas tareas

“Esta semana no” para aquellas que pueden esperar

“Esta semana sí” para las prioritarias,

“En progreso” para aquellas en las que estás trabajando activamente.

“En espera” para las que dependen de terceros, y finalmente

“Terminado” para las tareas completadas. Este enfoque te brinda claridad y control sobre tus responsabilidades.

 

Beneficios de un Flujo Organizado:

 

Claridad y Priorización:

Un flujo organizado en tu lista de tareas proporciona una claridad instantánea sobre el estado de cada tarea. Desde el “Inbox” hasta “Terminado”, cada etapa tiene su propósito definido. Esto facilita la priorización, permitiéndote centrarte en las tareas más importantes en el momento adecuado. Ya no te sentirás abrumado por la indecisión de qué hacer primero.

 

Seguimiento Efectivo:

Puedes visualizar rápidamente qué está en progreso, qué está esperando, y qué has logrado completar. Este seguimiento te brinda la capacidad de ajustar tu enfoque según sea necesario, identificar posibles cuellos de botella y asegurarte de que nada se escape de tu radar.

 

Adaptabilidad y Flexibilidad:

Puedes reevaluar y ajustar las prioridades según las circunstancias cambiantes. Esta flexibilidad es esencial en entornos dinámicos, permitiéndote mantener el control incluso cuando las cosas no van según el plan.

Gracias por estar al otro lado.

José Maria Villarmea

Enviar un mensaje
¿Hablamos?
José María
Hola 👋 Si prefieres hablar conmigo directamente, solo tienes que enviarme un whatsapp.