3 situaciones que dinamitan tu atención en el trabajo y cómo superarlas

Mar 17, 2019 | Blog | 4 Comentarios

Lo sabes, lo sé, lo sabemos, una pieza clave para garantizar avances, mantener la calidad y proteger tu talento es la atención. La atención es la responsable de la calidad, de la creatividad, de la lucidez, sabemos que es escasa, pero también sabemos que se puede buscar.

 

Todo eso lo sabemos, pero en muchas ocasiones nos encontramos con situaciones, que por su propia naturaleza dinamitan nuestra atención. Vamos a ver 3 de esas situaciones que matan nuestra atención, nuestra concentración y unos pequeños tips para superarlas con éxito.

 

Situación 1: Cansancio.

Mala noche, otra más, los niños llevan unos días de narices…o simplemente llevas unos días descansando mal.

Si no estás descansado, tu atención es la primera que lo nota. Para esa lucidez, esa concentración, esa creatividad es vital tener energía y esa energía está directamente relacionada con el descanso.

Hay multitud de estudios que demuestran la correlación directa entre la falta de sueño y la atención. Y ya no te cuento de la falta de sueño continua.

 

Qué podemos hacer en estos casos.

 

  • Activar la sangre.

Mover la sangre y generar la activación del cuerpo. Aunque suene un poco raro, es muy sencillo. Masajear el cuerpo con los manos o los dedos, como un rastrillo, activa la sangre.

Salir a caminar un ratín al aire libre, activa la sangre.

Y por supuestísmo la luz natural. Multitud de estudios sobre la iluminación natural en escuelas sugieren que la luz natural mejora la atención, el comportamiento y el estado de ánimo de los alumnos.

 

  • Hidratación: agua, agua y más agua.

Se ha probado que tomar cantidades considerables de agua posibilita que la sangre irrigada en el cerebro llegue con una mayor carga de oxígeno. Esto incide directamente en el rendimiento de las neuronas y del sistema nervioso.

 

  • Reorganiza tus tareas.

No pretendas centrarte en tareas que requieran energía y concentración, olvídalo. Selecciona tareas de energía media y/o baja, reorganiza tu planificación diaria céntrate en ellas.

 

Situación 2: Tener demasiados frentes abiertos.

 

Pocas cosas generan tanto estrés como tener muchas puertas abiertas ( tareas empezadas). Automáticamente se genera una respuesta de estrés tu cerebro. Esas “puertas abiertas” se perciben como una situación amenazante.

 

Qué podemos hacer en estos casos.

 

  • Crea las condiciones propicias.

Cierra notificaciones.

Alerta a tus compañeros: “Epaa!! Que entro en modo foco”

Cierra el email.

Crea una lista de 3 prioridades para conseguir ese día.

Trocea tu trabajo en bloques más pequeños e incrementa los minidescansos.

 

Situación 3: Trabajar en tareas que no nos gustan

 

Está claro, si tienes que hacer algo que no es de tu agrado, lo vas a aplazar y aplazar hasta que no puedas más.

En este caso particular, no es tanto la falta de atención lo que hace que no enfoques, si no que se trata de una simple dilación.

Pero también sabemos que eso no es eficaz. Esa no es la solución.

 

Qué podemos hacer en estos casos.

 

Cómete” esa tarea a primera hora, sácatela de encima de una vez.

¿Qué es lo bueno de hacerlo primero? Sabrás que lo peor ya ha pasado . Todo lo demás en tu lista para ese día parecerá indoloro en comparación, lo que significa que probablemente te sentirás mucho más concentrado y motivado durante el resto de tu jornada laboral.

 

Cuida tu atención. Es puro oro.

 

José María Villarmea